Un repaso por los mejores momentos de la carrera de Charly, que...

Un repaso por los mejores momentos de la carrera de Charly, que cumplió años

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Carlos Alberto García Moreno, el verdadero nombre de Charly García, nació el 23 de octubre de 1951. Desde muy temprana edad demostró un interés y una facilidad asombrosa para la música. A los cinco años pisó por primera vez un conservatorio para tomar sus primeras lecciones de piano. Entre obras de Bach, Mozart o Chopin, el pequeño sorprendió al mostrar sus composiciones. Su oído absoluto se encargó de reconocer todos aquellos sonidos que para la gran mayoría estaban ocultos. Toda esa formación clásica se detuvo cuando descubrió el rock, y en especial a Los Beatles. “La civilización terminó el día que Los Beatles publicaron “I Want To Hold Your Hand”, contó en una entrevista.

Ya en el secundario, en el Dámaso Centeno, Charly García deslumbraba a sus compañeros durante las clases de música. El dato sobre su gran oído llegó a otro alumno, Nito Mestre que lo buscó para formar una banda. Así nació Sui Generis. Vida (1972) fue el disco debut del famoso dúo. Sus primeros temas “Canción para mi muerte”, “Necesito”, “Natalio Ruiz, el hombrecito del sombrero gris”, “Cuando comenzamos a nacer” y “Quizás porque”, retrataban lo absurdo del mundo, y el público se identificaba.

Su siguiente paso musical fue con La Máquina de Hacer Pájaros. En 1975, García decidió explorar un nuevo terreno musical dominado por los grandes grupos de la época. Se acercó a un sonido más complejo y cercano al rock sinfónico que sacudía al mundo. El primer trabajo, homónimo, de 1976, cumplió con el deseo del artista. Al año siguiente se conoció Películas que tuvo muy buena repercusión por parte del público.

Serú Girán fue su siguiente creación. Para muchos, “Los Beatles argentinos”. “Seminare”, “Eiti-Leda”, “Alicia en el país”, “Peperina”, “Cuánto tiempo más llevará” y “No llores por mí Argentina” son algunos de los clásicos que marcaron a una generación.

La llegada de la democracia fue un renacer para Charly. Cambió su look, se cortó el pelo, se puso un sobretodo y se fue a los Estados Unidos. Se interesó por propuestas cargadas de máquinas de ritmo, secuenciadores y nuevos teclados. De esa mezcla salió Clics Modernos, un cambio radical dentro de su carrera, con canciones que ya son clásicos como “Nos siguen pegando abajo (pecado mortal)”, “No me dejan salir” y “Los dinosaurios”.

Piano bar y Parte de religión fueron otros dos importantes trabajos que sonaron mucho en la radio. Más tarde apareció Cómo conseguir chicas, un álbum que marcó el final de una década muy importante para el compositor.

Los ’90 llegaron con Filosofía barata y zapatos de goma. El disco que incluyó una versión del Himno Nacional Argentino y que instaló la polémica. El músico tuvo que enfrentar un juicio por “ofensa a los símbolos patrios”. La paradoja, esta versión se canta hoy en mucho colegios argentinos. Terminaban los ’80, el final de una época dorada y llegaba “Say No More”.

La hija de la lágrima (1994) fue una experiencia cercana a la ópera rock con pasajes instrumentales interesantes y la marca de Charly en canciones como “Chipi chipi”, “La sal no sala”, “Fax U”.

Los ’90 marcaron un cambio generacional con Say no More (1996) y El aguante (1998). Fueron tiempos de excesos y escándalos, pero García no se detuvo y siguió haciendo música: publicó Influencia (2002) y Rock and Roll YO (2003).

La polémica volvió en 2006 cuando comenzaron a circular por Internet los demos de su futuro disco Kill Gil. El músico culpó a Migue, su hijo, de ser el responsable de que el material se hubiera filtrado. La discográfica se negó a publicarlo al considerar que ya todos lo habían descargado. Luego de cuatro años y de algunos retoques en la producción, a fines de 2010, salió el disco.

“El concierto subacuático“, fue un recital emblemático que Charly brindó en Vélez el 23 de octubre de 2009 ante una multitud que desafió la lluvia para dar muestra de la lealtad al músico. Una noche histórica que marcó su regreso a los escenarios tras una larga rehabilitación.

Con varios problemas de salud, García se hizo fuerte y lanzó su disco Random (2017). Un trabajo marcado por un estilo cercano al del artista a fines de los ’80 y principios de los ’90. “La máquina de ser feliz” fue uno de los cortes que sonó por todos lados.

Se subió a los escenarios. Cada uno de sus shows, anunciados con poco tiempo de antelación, provocaba que miles de fans se movilizaran para conseguir sus entradas y no perderse la gran oportunidad de verlo en vivo. Brilló en importantes escenarios porteños como el Coliseo y el eterno Gran Rex; llegó a Córdoba y a Rosario. A los 67 años, el Sr. García sigue sorprendiendo con su música.

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